Ruta de 6 días por la Costa Brava

La Costa Brava es un territorio de contrastes de calas de aguas turquesas, pueblos medievales, acantilados y caminos de ronda que rodean toda esta parte de la costa mediterránea.
Si estás planeando una escapada y quieres descubrir esta zona increíble del mediterráneo, en este artículo vas a encontrar una ruta completa de 6 días por la Costa Brava paso a paso para aprovechar cada minuto. La Costa Brava se extiende a lo largo de 214 kilómetros de costa, desde Blanes hasta la frontera con Francia en Portbou.

Un error común es querer verla corriendo en pocos días, pero hay tanto por descubrir, que en lugar de hacer una escapada rápida, te he preparado una mini guía con el mejor itinerario para que no te pierdas los lugares imprescindibles.

Nota: Este artículo contiene enlaces de afiliación. Si reservas a través de ellos, gano una pequeña comisión sin que a ti te cueste nada extra. Esto me ayuda a seguir creando guías gratuitas para tus viajes. ¡Gracias por tu apoyo!

El itinerario día a día de la ruta

Esta ruta de 6 días por la Costa Brava se puede recorrer en ambos sentidos, empezando desde el norte e ir bajando hacia el sur, o al revés, desde el sur subiendo hacia el norte. En este itinerario voy a empezar desde el sur, en Blanes, la puerta oficial de la Costa Brava. A partir de ahí, iremos recorriendo la costa día a día combinando calas idílicas con paradas a pueblos medievales.

Día 1: La puerta a la Costa Brava (Blanes y Lloret de Mar)

Comenzamos la ruta en Blanes, el municipio que marca oficialmente la entrada a la Costa Brava. La primera parada obligatoria será en el Jardín Botánico Marimurtra, considerado uno de los más bonitos de Europa gracias a su espectacular templete, que se asoma justo en el acantilado, la foto desde aquí ¡es imprescindible!.
Al salir, sube en coche o a pie hasta el castillo de Sant Joan, el punto más alto de Blanes, para llevarte la mejor panorámica de toda la bahía.

Jardín Botánico Marimurtra.
Jardín Botánico Marimurtra.
Castillo de Sant Joan, Blanes.
Castillo de Sant Joan, Blanes.

Después de estas dos visitas, es hora de relajarte bajo el sol, esta zona ofrece calas espectaculares y puedes elegir entre la comodidad de la Cala Sant Francesc (o Cala Bona) o buscar entornos más salvajes como Cala Treumal, la preciosa Cala Sa Boadella o Cala Canyelles.

Cala Sa Boadella.
Cala Sa Boadella.
Sa Caleta, Lloret de Mar.
Sa Caleta, Lloret de Mar.

Tarde en Lloret de Mar y Cala Banys

Para cerrar el día, nos adentraremos en Lloret de Mar. Olvídate por completo del anticuado «turismo de borrachera» y descubre el Lloret más auténtico. Te propongo dar un paseo por el centro histórico, ver la iglesia de Sant Romà, una joya con su fachada de estilo modernista catalán con sus cúpulas de mosaicos de colores, es súper fotogénica y rompe por completo con lo que esperas de una iglesia tradicional. Como la iglesia se encuentra en pleno centro, continua tu paseo por el entramado de calles peatonales, como la calle San Pere, está lleno de tiendas de moda, comercios locales y cafeterías y bares con mucho ambiente.

Saliendo del centro, puedes continuar caminando hasta Sa Caleta, una cala preciosa coronada por el fotogénico castillo d’en Plaja, es la postal más icónica de Lloret o puedes visitar los jardines de Santa Clotilde si te da tiempo.

El broche de oro del día será ir a tomar algo a Cala Banys. Es un rincón rocoso y mágico, escondido entre pinos, al que se llega caminando por el camino de ronda desde la playa de Lloret (al extremo opuesto al castillo d’en Plaja) o en coche por un camino de tierra. Su bar/terraza es el lugar perfecto para relajarse frente al mar con un buen cóctel en un ambiente chill out espectacular.

Iglesia de San Romà, Lloret de Mar.
Iglesia de San Romà, Lloret de Mar.
Cala Banys de noche.
Cala Banys de noche.

Día 2: Tossa de Mar y sus calas salvajes

Para el segundo día, nos espera una de las estampas más espectaculares e icónicas de la Costa Brava. Conduce hasta Tossa de Mar, puedes empezar el día descubriendo alguna de sus mejores calas.

Calas más bonitas:

  • Cala Es Codolar: Ubicada a los pies de la muralla del castillo, es pequeña, pero bañarse aquí es de ensueño. Ideal si no quieres desplazarte en coche y pasar todo el día en Tossa. No te pierdas las vistas icónicas de la cala con la muralla subiendo por el camino de ronda, ¡son de postal!.
  • Mar Menuda: situada al otro extremo de Tossa y quizá menos conocida. Su gran atractivo es Sa Bauma, una gran formación rocosa que protege una pequeña cala perfecta para bañarse.
  • Cala Pola y Cala Giverola: Si prefieres coger el coche y buscar calas de ensueño y más salvajes rodeadas de pinos, conduce unos minutos por la carretera de Sant Feliu de Guíxols. Ambas calas son auténticos paraísos de aguas turquesas perfectas para relajarse.
Vistas de cala Es Codolar desde el camino de ronda.
Vistas de Cala Es Codolar.
Cala Pola, Tossa de Mar.
Cala Pola, Tossa de Mar.

Comer en Tossa de Mar:

Ahora sí, es hora de conocer Tossa Mar, un pueblo que enamoró a la mismísima Ava Gardner en los años 50 (y no es de extrañar). Tossa de Mar es el único pueblo medieval fortificado mejor conservado que queda a pie de playa en toda la Costa Brava.

Si llegas a la hora de comer, te recomiendo ir directo al centro histórico. A los pies de la muralla se encuentra el restaurante Can Gol, un local tradicional recomendado por locales, donde probar sus arroces tradicionales (como el de gamba roja o el negro con bacalao y alioli) y los platos de cocina marinera que elaboran.
Otro restaurante recomendado es Can Carlus, también ubicado al lado de la muralla por si no encuentras sitio en Can Gol o el restaurante Minerva, en el otro extremo y con unas vistas espectaculares de Tossa, recomendado por el marisco y pescado fresco.
Si quieres vivir una experiencia gastronomíca más auténtica, en Tossa debes buscar los restaurantes que hacen el plato estrella: el Cim i Tomba. Un guiso marinero tradicional que preparaban los pescadores en la barca a base de pescado fresco, patatas, cebolla, ajo, tomate y un toque clave de alioli.

Cim i Tomba, el plato típico.
Cim i Tomba, el plato típico.
Helado en Tossa de Mar.
Helado en Tossa de Mar.

Qué ver en Tossa de Mar:

A la hora de visitar Tossa, empieza por la Calle del Socorro y sus calles peatonales que la rodean, llenas de tiendas junto a la pintoresca Capilla blanca de la Madre de Déu dels Socors. Sigue la ruta por el barrio de la Roqueta, un barrio pintoresco y tranquilo con mucho encanto. Sigue el recorrido por la Vila Vella (el casco antiguo) descubriendo por fin el plato fuerte, las murallas y el castillo.
Sube caminando por sus calles empedradas rodeadas de murallas y torres de defensa medievales, haz una parada en la bonita estatua de bronce de Ava Gardner, y sigue hasta llegar al Faro de Tossa. Las vistas desde aquí al mar son una maravilla, además hay un bar donde tomar un café o un cóctel mientras disfrutas de las vistas.

Al bajar, hazlo bordeando el mar, y si es durante el atardecer, es el mejor momento para ver como se encienden las luces de la muralla y del pueblo. Una vez a bajo, pasea por el Paseo Marítimo, uno de los lugares más animados y llenos de restaurantes, sigue caminando hasta el final para llevarte una estampa del castillo y la muralla iluminados con la playa de Tossa (Platja Gran). Te vas a llevar el mejor recuerdo.

Calles empedradas de Tossa de Mar.
Calles empedradas de Tossa de Mar.
Capilla blanca de la Madre de Déu dels Socors, Tossa de Mar.
Capilla blanca de la Madre de Déu dels Socors.

Día 3: Calella de Palafrugell y Llafranc

En nuestro tercer día, nos desplazaremos hasta la zona más fotografiada, marinera y exclusiva del Baix Empordà. Prepárate para descubrir playas con encanto, pueblos de pescadores y miradores espectaculares.

Empieza la mañana visitando los majestuosos jardines de Cap Roig, un jardín botánico espectacular con un castillo neomedieval que casi toca el mar. Al Salir desplázate en alguna de las playas idílicas para bañarte. Tienes varias opciones: la Platja del Golfet, Tamariu, Cala Aigua Xelida o las mismas playas de Llafranc o Calella de Palafrugell.

Jardins de Cap Roig.
Jardins de Cap Roig.
Playa de Tamariu.
Playa de Tamariu.

🍽️Cuando llegue la hora de comer, depende de la zona donde te encuentres te recomiendo comer en algunos de mis restaurantes favoritos. Si te encuentras en Llafranc, el Hostal La Llagosta es una apuesta segura, otra excelente opción más familiar es en el mismo paseo, el restaurante La Sirena. En cambio, si ya estás en Calella, no te pierdas el restaurante La Blava frente a la playa bajo los arcos blancos. En cambio, si decidiste ir a Tamariu,el restaurante de L’Hostalillo es una excelente opción y con unas vistas increíbles.

Calella de Palafrugell.
Calella de Palafrugell.
Hostal La Llagosta.
Hostal La Llagosta.

Qué hacer en Calella de Palafrugell:

Visita el pueblo de Calella de Palafrugell, un pueblo de casitas blancas de pescadores con las barcas de madera sobre la arena de la playa de Port Bo, un pueblo de postal. No te pierdas pasear por las calles del centro histórico, la Plaça Port-Bo, les Voltes, la Iglesia de Sant Pere, la Punta dels Burricaires, el Mirador de Manuel Juanola i Reixach y el Mirador de Carles Sentís.

Desde Calella de Palafrugell puedes hacer uno de los tramos de Camino de Ronda más accesibles, anchos y bonitos de toda la costa. Es un paseo de unos 20 minutos que une Calella con Llafranc, donde disfrutarás de la elegancia de la playa y el bonito pueblo de Llafranc.
Seguidamente, al regresar a Calella por el mismo camino, justo al llegar al principio del pueblo, tienes el bar 3 Pins para tomar un cóctel con unas vistas increíbles sobre el mar, antes de finalizar el día.

Barcas en Calella de Palafrugell.
Barcas en Calella de Palafrugell.
Les Voltes de Calella.
Les Voltes de Calella de Palafrugell.

Coge el coche y conduce hasta el imponente Far de Sant Sebastià. A 170 metros sobre el nivel del mar, este sitio ofrece unas vistas panorámicas increíbles de la costa de Llafranc y Calella.

Tip: Si te apasiona la cocina asiática y quieres cenar con vistas al acantilado, aquí arriba se encuentra el Far Nomo, un espectacular restaurante de cocina japonesa en un entorno mágico y más al atardecer.

Día 4: Las calas más famosas de Begur y pueblos medievales del interior

Siguiendo con la ruta de 6 días por la Costa Brava, este día lo dedicaremos a explorar la costa de Begur. Famosa por tener las calas más bonitas de la Costa Brava (también las más masificadas en plena temporada alta). Si el tiempo acompaña, te recomiendo elegir una cala para pasar las primeras horas de la mañana:

  • Aiguablava: Una piscina natural de arena fina y aguas de azul turquesa. Es idílica, pero de las primeras en llenarse y solo hay un único parking y de pago (no es barato). Si eliges esta, te recomiendo el restaurante Toc al Mar que hay frente la playa, se come de 10.
  • Sa Tuna: Una preciosa cala resguardada y marinera con casitas de pescadores que conserva un aire muy auténtico. Si caminas unos 15 minutos a la derecha, se encuentra la cala de S’Eixugador, una cala más virgen y escondida (No hay socorrista). Aquí, en Sa Tuna, te recomiendo comer en el Hostal Sa Tuna, con unas vistas muy top a la playa.
Cala Aiguablava, Begur.
Cala Aiguablava, Begur.
Sa Tuna, Begur.
Sa Tuna, Begur.
  • Platja Fonda: Una cala más salvaje, de arena oscura y aguas más profundas a la que se accede bajando una larga escalera de piedra. No hay servicio de socorrismo.
  • Sa Riera o Illa Roja: Sa Riera es más amplia y cómoda, mientras que la fotogénica Illa Roja es mundialmente conocida por su enorme roca central y por ser una playa nudista en un entorno virgen. Aquí te recomiendo comer en el restaurante SoliMar (al lado de Illa Roja) o si buscas una opción económica y 100% local, muy típica, conduce hasta Can Padrés (en Pals). Es un sitio famoso por su espectacular pollo a l’ast (asado), sus patatas artesanas y un ambiente informal que te encantará. Hay dos restaurantes bastante cerca entre ellos, Can Padrés y Can Padrés 2, siempre hay largas colas, aunque se puede reservar o pedir para llevar.
Illa Roja, Begur.
Illa Roja, Begur.
Platja Fonda, Begur.
Platja Fonda, Begur.

Tarde de pueblos medievales con más encanto:

Después de comer, empezaremos la visita a los pueblos medievales del interior. Primero subimos al pueblo de Begur para contemplar las vistas desde su castillo medieval (gratis) y pasear por las calles (no te pierdas las escaleras de colores en el Carrer de Santa Reparada) y casas famosas de «indianos». Es una visita rápida, el pueblo no es muy grande, ideal para tomar un café en su famosa plaza.

Begur.
Begur.
Begur.
Begur.

Desde Begur, nos dirigimos a la siguiente parada obligatoria, que es Pals, un pueblo de piedra con mucho encanto. Aquí no te puedes perder pasear por sus calles empedradas, la Torre de las Horas, la Iglesia de Sant Pere, el Mirador de Josep Pla (vistas a los campos de arroz y las Islas Medes al fondo). Si te ha entrado hambre, no dudes en comerte un helado en la famosa heladería Can Malirach, son los mejores.

Una vez visitado Pals, conduce 10 minutos hasta llegar a Peratallada. Para muchos, es el pueblo más bonito y es que este rincón destaca por ser uno de los pueblos medievales mejor conservados de España. Un laberinto de calles empedradas, arcos de piedra, murallas, un foso excavado sobre la roca y casas con mucho encanto.
No te pierdas: el Fosado de Peratallada, el Portal de la Virgen, el castillo, Torre de las Horas, Plaça de les Voltes, Carrer de la Roca y la Iglesia de Sant Esteve.

Pals.
Pals.
Peratallada.
Peratallada.

Otros pueblos medievales con encanto y menos visitados:

Ahora bien, si te gusta más descubrir pueblos menos conocidos, puedes visitar:

  • Ullastret: Un pueblo medieval precioso y súper tranquilo, famoso por albergar el mayor yacimiento arqueológico de una ciudad ibérica en Cataluña.
  • Monells: Si te suena su espectacular plaza porticada de piedra, es porque aquí se rodó la famosa película de Ocho apellidos catalanes. Pasear por sus calles en total tranquilidad es una maravilla.
  • Púbol: Aquí se encuentra el Castillo de Gala Dalí, el castillo medieval que Dalí regaló a su musa y esposa Gala, y donde hoy se puede visitar su mausoleo y estancias privadas. Si buscas comer por aquí, en el restaurante És Carxofa se come espectacular (famoso por sus arroces y cocina creativa).
Castillo Gala Dalí, Púibol.
Castillo Gala Dalí, Púibol.

Día 5: Sant Martí d’Empúries, L’Escala y Empuriabrava

Empieza el día explorando las Ruinas de Empúries, un yacimiento arqueológico de la península ibérica donde se encuentran los restos de una ciudad griega y una ciudad romana justo frente a las playas del golfo de Roses.
Una vez visitadas las ruinas, acércate al pequeño pueblo de Sant Martí d’Empúries, un encantador pueblecito medieval con una plaza con mucho ambiente sobre todo por la noche. Aquí te recomiendo comer en L’Esculapi, sus arroces, pizzas y tapas son de diez. Si prefieres un ambiente más relajado sobre la arena de la Platja del Rec, prueba el chiringuito Olivia, ofrece cocina creativa, ceviches y cócteles de autor en un entorno idílico. Si te alojas cerca, te recomiendo que vayas en estos restaurantes para cenar, el ambiente es único.

Sant Martí d'Empúries.
Sant Martí d’Empúries.
Calles de Sant Martí d'Empúries.
Calles de Sant Martí d’Empúries.

Por la tarde puedes recorrer los pueblos de L’Escala y Empuriabrava:

  • L’Escala: Recorre este tradicional pueblo pesquero, pasea por su casco antiguo y visita alguna de sus icónicas fábricas de salazón para degustar, si no lo has hecho ya, sus famosas anchoas de L’Escala.
  • Empuriabrava: Finaliza la tarde en la marina residencial más grande de Europa. Puedes alquilar una pequeña embarcación eléctrica (sin necesidad de licencia) por navegar por sus más de 24 kilómetros navegables entre lujosas casas. Este es un sitio muy diferente a todo lo que hemos visto hasta ahora, es más una zona residencial, aún así, tiene su encanto hacer una parada rápida solo si te sobra tiempo.
Arc del Portítxol, L'Escala.
Arc del Portítxol, L’Escala.
Chiringuito en la playa de l'Escala.
Chiringuito Olivia, playa de l’Escala.

Consejo: Para los restaurantes intenta reservar siempre, en temporada alta se llenan rápido. Tema aparcamiento, el acceso a Sant Martí d’Empúries deberás dejar el coche en los parkings de pago situados en las ruinas y en la entrada del pueblo, es casi imposible aparcar gratis en temporada alta, ya que la zona donde se puede, es una calle muy pequeña.

Día 6: Cap de Creus, Portlligat y Cadaqués

Para el último día de esta ruta de 6 días por la Costa Brava, prepárate para ver paisajes increíbles y el pueblo costero más bonito e icónico de la Costa Brava.
Por la mañana, ponemos rumbo al Parque Natural del Cap de Creus. La carretera que te lleva a esta zona es una carretera de curvas pero las vistas créeme que valen la pena. Pero ojo a las restricciones que hay en verano, el acceso a motos y coches está totalmente prohibido entre las 09:30h y las 21:30h durante julio y agosto. Consulta en su web oficial los meses y días especiales con restricciones y así no llevarte una multa.
Tienes dos opciones, madrugar y cruzar antes de la hora o aparcar gratis en el parking del Corral d’en Morell (Cadaqués) y subir con un autobús lanzadera oficial que sale cada pocos minutos. Una vez en el mítico faro, camina por los senderos de roca erosionada y disfruta del entorno de este paisaje casi lunar. También hay un bar restaurante donde quedarte a comer o tomar algo, y a la vez, disfrutar de las mejores vistas.

Faro del Cap de Creus.
Faro del Cap de Creus.
Vistas desde el Cap de Creus.
Vistas desde el Cap de Creus.

De bajada del faro, antes de entrar al bonito pueblo de Cadaqués, haz una parada obligatoria en Portlligat. Aquí se encuentra la Casa-Museo de Salvador Dalí, lugar donde el pintor vivió con su esposa Gala hasta 1982. Es imprescindible reservar la entrada online con semanas de antelación, el acceso es limitado y las entradas vuelan.

Portlligat.
Portlligat.

Visita Cadaqués: el pueblo más bonito de la costa Brava

Tras visitar la casa de Dalí, conduce finalmente hasta Cadaqués, el broche de oro de la ruta. El mejor plan en Cadaqués es callejear sin rumbo subiendo hasta la iglesia de Santa María, el punto más alto del pueblo. Desde este punto, tienes un mirador espectacular a los tejados rojizos y al mar. Si quieres exprimir al máximo tu visita a Cadaqués, echa un vistazo a mi artículo completo de qué ver en Cadaqués.

Para comer o cenar, el pueblo cuenta con muchos restaurantes de calidad para probar la tradicional gastronomía. Algunos de los restaurantes recomendados son el restaurante Compartir (del célebre Disfrutar de Barcelona) o Talla Restaurant para unas vistas únicas sobre el mar.

Con todo esto, no te vayas sin pasar por la pastelería de Can Cabrisas para probar el dulce tradicional, los Taps de Cadaqués. Estos bizcochos esponjosos con forma de tapón, espolvoreados con azúcar glass o flambeados con ron, son el dulce más auténtico del Cap de Creus desde el siglo XVIII.

Calles de Cadaqués.
Carrer Curós, Cadaqués.
Cadaqués desde la Pujada des Pianc.

Después de estos seis días por aquí descubriendo los lugares imprescindibles, seguro que la Costa Brava te habrá robado el corazón y te llevas la cámara llena de fotazas. Si algo queda claro en este viaje, es que la Costa Brava engancha y mucho, y vas a querer volver para descubrir otros rincones no tan populares y más calas bonitas.

Mapa de la ruta y las ubicaciones

Consejos Prácticos

Para que esta ruta salga perfecta, te dejo unos consejos prácticos que debes tener en cuenta a la hora de planificar esta ruta:

  • Coche o moto es obligatorio: Aunque hay autobuses entre los pueblos principales, para llegar a las mejores calas (algunas de ellas no hay ni autobús) y moverte con total libertad necesitas coche o moto obligatoriamente.
  • Calzado cómodo: Si tu intención es hacer los Camins de Ronda, olvídate de ir con chanclas. Aunque vayas a la playa, llévate unas zapatillas de deporte. Los senderos son de tierra suelta y tienen bastantes desniveles.
  • Reserva TODO en temporada alta: Si viajas en julio o agosto, reserva los alojamientos, los restaurantes top y las entradas (como la casa de Dalí) con semanas (e incluso meses) de antelación.
  • Madruga si quieres aparcar: Los parkings de las calas más famosas son pequeños y se llenan alrededor de las 10:00h en verano o antes durante los fines de semana y días festivos.
Powered by GetYourGuide

Preguntas frecuentes

Llegando ya al final de este artículo de esta espectacular ruta de 6 días por la Costa Brava, espero que te haya servido de ayuda para organizar este increíble viaje. Así que ¡No te quedes solo aquí!
Sigue explorando el blog y descubre más lugares para inspirarte.
¡Nos vemos en el siguiente viaje!

🛡Viaja con total tranquilidad

Organizar un viaje por libre requiere mucho tiempo, pero lo único que no puede fallar es tu seguridad. Para mis rutas siempre confío con Heymondo y además tienes un 5% de descuento directo en este enlace. Tiene la mejor App para consultar médicos por chat 24h y una cobertura excelente.

Artículos relacionados con Catalunya:

RUTA AL FARO DE CALA NANS.

CADAQUÉS: QUÉ VER EN EL PUEBLO MÁS BONITO DE LA COSTA BRAVA.

QUÉ VER EN GIRONA EN UN DÍA: 12 LUGARES IMPRESCINDIBLES.

DÓNDE COMER EN GIRONA: RESTAURANTES Y BARES IMPRESCINDIBLES.

QUÉ VER EN BARCELONA EN UN DÍA: RUTA COMPLETA CON LO IMPRESCINDIBLE.

20 RESTAURANTES DONDE COMER EN BARCELONA IMPRESCINDIBLES.

23 LUGARES QUE VER EN BARCELONA IMPRESCINDIBLES.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio